¿CÓMO COMPRAN LAS
MUJERES?
Por Andrea Learned y Lisa Johnson, MarketingProfs.com
Lo que ellas
quieren es un misterio eterno, y no podemos todos adaptar nuestras
líneas de productos para que se ajusten a los deseos más importantes
de una mujer, como por ejemplo el amor verdadero, las visitas a
centros de belleza y tríceps desarrollados. Entonces, si desea
interesar las mujeres con un artefacto cualquiera, y éstas no se dan
cuenta que necesitan dicho artefacto, ¿qué puede hacer?
Una “mente de compra” compleja...
Si los tríceps desarrollados venían enlatados, pero ninguno de los
amigos de la mujer ha escuchado o usado el producto, y si no hubiera
buena información en la Web sobre el tema, entonces, lo más probable
es que ella no tenga confianza en éste. Las mujeres entran en un
proceso complejo de decisión que va más allá de ver una vez una
herramienta en el diario o pasar por una vitrina donde haya un lindo
vestido rojo.
La “mente de compra” de la mujer es una herramienta sofisticada y
poderosa. Los especialistas en Marketing deberían tratar entender
mejor las características de la “mente de compra” de una mujer para
convencerla de que lo que su empresa ofrece es de hecho lo que ella
necesita. Estas características son:
1. Las mujeres desarrollan y usan
habilidades inteligentes de compra.
Primero que nada, es por experiencia hereditaria que las mujeres
aprenden a ser compradoras inteligentes desde el principio.
Crecieron viendo sus madres haciendo la gestión de la casa y ahora
es por naturaleza que la mayoría de las mujeres saben como comprar
sabiamente. Ya sea tratando de elegir un tipo de inversión o
buscando un doctor para sus hijos, la mayoría de las mujeres usan un
proceso de compra típico que involucre comprar por comparación,
consultar distintas fuentes, y recibir validación por parte de un
experto de confianza o recomendaciones de conocidos (pariente,
amigo, amigo de un amigo, etc.). El proceso de reflexión de pre-compra
de una mujer puede parecer excesivamente cuidadoso, sobre todo para
compras importantes, compras significativas emocionalmente o para
primeras compras, pero una vez que la mujer ha elegido un producto o
una marca, se queda generalmente mucho tiempo con ése o ésa.
Entre en la mente “de compra” de la mujer:
• Ayudando a las mujeres a determinar su mejor opción, al contrario
de tratar de realizar la venta lo más rápido posible.
• Equipando, apoyando, y dando más poder al personal de ventas y de
servicio a clientes para que puedan ofrecer un poco más a los
consumidores y posibles clientes femeninos.
2. Las mujeres están orientadas a lo
afectivo.
No es ninguna sorpresa que las mujeres ponen sus prioridades según
las necesidades de las personas que más les importan.
Independientemente de qué se trate, el campo de preocupación de una
mujer hace que tenga foco en su esposo, sus hijos, sus nietos, sus
padres de edad avanzada, sus empleados, sus amigos, y sí, hasta en
sus animales. Entonces, en vez de ser “todo para mí”, las compras
que realizan las mujeres (o las que influencian directamente) son
más frecuentemente basadas en sus seres queridos.
Entre en la mente “orientada a lo afectivo” de la mujer:
• Entregando soluciones que reúnen las necesidades tanto de las
personas para las cuales la mujer asume la responsabilidad como para
ella.
• Reconociendo los valores de la mujer y cómo éstos afectan sus
compras, sus investigaciones y sus inversiones.
3. Las mujeres buscan información y
validación de un “Informante”.
Cuando una mujer está dispuesta a adquirir un nuevo producto, ella
cree que podrá sacar la mayoría de la información de una persona que
ya posee el producto. Las mujeres quieren escuchar los comentarios
del “informante”, una persona imparcial y de confianza que provee de
información creíble y difícil de obtener. En la mayoría de los
casos, el informante es un consumidor conocido, aunque algunos
vendedores excepcionales y personalidades especificas pueden tener
este importante rol (es el caso por ejemplo de Oprah Winfrey con sus
recomendaciones de libros).
Entre en la mente de la mujer “que busca un informante”:
• Manteniendo una cierta interacción con otras mujeres (“en vivo” o
vía correo electrónico) a través de todas las fases de marketing, de
ventas y de servicio a clientes, dándoles la impresión de que tienen
de alguna forma acceso a información privilegiada y validada.
• Reconociendo, respetando y usando el poder de la red personal de
una mujer, utilizando los elementos que se pueden transmitir (en
línea o impresa), y apoyando las recomendaciones. El consumidor de
hoy debe ser el “informante” de mañana para otro.
4. Las mujeres comparan las opciones de
compra a través de lecturas y investigaciones.
De la misma forma que usan filtros de información a través de sus
redes de contactos, las mujeres también recolectan datos a través de
sus lecturas y investigaciones. Sobre todo cuando se trata de
compras importantes, las mujeres se informan sobre las
características del producto, sus beneficios, el rango de precio, y
la confiabilidad de las marcas disponibles. Además de las fuentes
tradicionales de información como los artículos de revistas, los
programas de televisión, y las guías de compras, una gran parte de
las mujeres ahora buscan en Internet para encontrar ayuda adicional
como recomendaciones de expertos. Un ejemplo de ello es el sitio
Epinions.com. Su objetivo es de encontrar fuentes que proveen de
información parecida a la que aporta el “informante”. Las mujeres
buscan fuentes de información dignas de confianza que no sólo hacen
sugerencias de compras, sino que también advierta de los productos
que no debería adquirir.
Entre en la mente “de compra por comparación” de la mujer:
• Entregando material educacional específico y programas que darán a
la mujer mayor confianza en su decisión de compra.
• Ofreciendo una matriz de comparación de las características de sus
productos contra los de sus competidores.
• Incluyendo testimonios, revisiones de expertos, premios y
certificaciones de los productos de su empresa.
• Proveyendo enlaces a sitios Web relevantes que tengan contenidos
de ayuda.
Si usted está comercializando una marca de gran valor o que esté
recién empezando un nuevo negocio, tomar en consideración lo
anterior visto en este artículo debería darle las guías estratégicas
más allá del “qué”.
A pesar de que "cómo las mujeres compran" es complejo y para nada
simple, ¿debería usted asustarse? No. Este artículo debería servir
de recordatorio de que llegar a las mujeres se trata más de “cómo
entrar en su proceso de decisión de compra” que del producto mismo.
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